Un legado que comenzó en 1955
Karen Mogensen y su esposo Nicolas Wessberg se establecieron en Montezuma en 1955, cuando la Península de Nicoya estaba todavía cubierta en gran parte de bosque virgen. Lo vieron caer ante la ganadería; a principios de los años noventa solo quedaba el 21% del bosque original.
Karen y Nicolas se convirtieron en pioneros del movimiento ambiental costarricense. Su lucha llevó a la creación de Cabo Blanco en 1963, la primera reserva natural protegida del país y la semilla de su celebrado sistema de parques nacionales.
Gracias a casi 30 años de dedicación y al aporte de los donantes, hemos más que triplicado el tamaño de la reserva que lleva el nombre de Karen, revirtiendo la deforestación hectárea por hectárea.